lunes, 7 de noviembre de 2011

Conclusiones al llegar a los 30

Queda poco para que ocurra. Prometí no darle tanta importancia y, ésto, es una cosa más que debo añadir a la lista de "Objetivos no cumplidos antes de los 30".

Supongo que debo hacerle caso a una amiga que me suelta frases optimistas sobre el tema de cumplir años. Y tiene razón. La vida no es más que como queramos verla. Pero no todo podemos controlarlo y , a veces, mucho menos a nosotros mismos, nuestros pensamientos o impulsos...como me odio a veces!Y odio odiarme!!! No se, supone que debería haber alcanzado el equilibrio??Esa es la supuesta recompensa a cambio de perder elasticidad en la piel...en fin...mejor no entraré el "La lista de supuestos".

Pensar que tenía tiempo, fué un gran error. "Ya habrá tiempo" ¿Quién me metió esa idea en la cabeza? Nunca estudié lo que quise, nunca dije lo que quería en el momento que quise, nunca quise ser yo por miedo a no ser lo que esperan de mi...Es curioso como acabas adoptando fragmentos de los demás como propios, solo porque ya comprobaste -mediante esa otra persona- que son aceptados por el resto. Buena técnica de supervivencia. Supongo que algún dia debo empezar con el proceso de "pasar de todos" porque, para mi sorpresa, siempre hay una persona que se siente identificada contigo, que le gustas sin hacer ningún esfuerzo y que se queda ahí contigo encantada de la vida.

Si tuve miedo de alguien alguna vez de algo en particular o de alguien, más aun lo tuve de mi misma. Es verdad, tengo miedo de mi. No sé si la gente me miente cuando dicen que se conocen, que saben que nunca harán eso o aquello...yo no puedo más que mirar hacia otro lado cuando me enfrento a personas tan seguras de si mismas . Si es verdad, me siento menos y debil. Me avergüenzo y luego me repito:<< no te preocupes, seguiremos con el plan>>. Pero aún tengo que detallar ese plan que me llevará a ser brillante.

Después de todo, hay algo que no he hecho nunca ni quiero hacer jamás: mentirme a mi misma. Creo que pasaré por todos los remordimientos que mis errores me provoquen, aceptaré las consecuencias y me judgaré severa. Pero cuando veo a otras personas mentirse para vivir creyendo que son un poco más felices...es patético.

Yo soy un monstruo. Lo reconozco. Alguién que no brilla por nada ni ha conseguido mucho en la vida. Y eso me duele. Pero no voy a justificarme en absoluto. Tengo que vivir con mis expectativas incumplidas y encima la culpa de no haber buscado la manera de conseguirlo. Aunque no quiero exagerar, no siempre ha sido así y es por lo poco que puedo sonreir :D

Cuando cumpla 30 dentro de dos semanas, los pasaré según como me coja el cuerpo. No prometo no decepcionar, ni seguir queriendo a la misma gente, no prometo guardar un secreto o estudiar más inglés. Creo que seguiré como hasta ahora, haciendo lo que puedo lo mejor que puedo. Ni siquiera sé qué tipo de mierda estoy escribiendo...

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Precios

Ahora con el tema este de la crisis, he retomado un tema que me ha rondado muchas veces la cabeza: La certeza de saber que es lo que no quiero.
Es inebitable, al estar en el extrangero, sentirse sola a veces. Aunque conozcas gente, los amigos de toda la vida dejan un vacío insustituible. Y ya no hablemos de lo que se extraña a la familia, por mucho que nos jodan a veces : P ...
Y toda esta bola de personas, que es nuestra mini-sociedad y pensando en la sociedad de la que venimos...y pensando en la crisis...
He dejado atrás a estas personas -es un decir, porque existe el Skype y nunca perderé el contacto-, pero si las he dejado atrás como mundo, como dimensión en la que me desenvolvía. Ellos siguen igual y yo he cambiado. O quizás me da a mi esa impresión...Pero si es cierto que ellos siguen en la linea de sus planes, haciendo lo mismo, con sus mismas voces y expresiones...sus mismas vidas.
Siempre supe que yo no viviría para una hipoteca, ni para casarme en "el momento adecuado", ni para vestirme como se supone que debo hacerlo, ni para aguantarme las ganas...No soy original, ni innovadora. Mucho menos valiente, como me dice alguna que otra buena amiga. Quizás soy una covarde porque no soy capaz de todo aquello, que es lo "normal".
Y, aunque sé lo que no quiero, dudo sobre mis deseos y sobre mi misma...
A veces no sé si hago bien. Pero ya lo he hecho...
Os echo de menos pero, ni siquiera estoy donde debería. A penas es poco. Pero ese poco es mucho, y sé que habrá gente que lo comprenda!
Hipotecas...si yo no quiero eso!nunca quise tener nada que me costara tan caro!

domingo, 27 de febrero de 2011

LA TEORÍA DE LA CRISTALIZACIÓN DE STENDHAL

“Si se echa una rama seca y deshojada en una de las minas de Salzburgo, y se recoge al día siguiente, ésta aparece transfigurada: se habrá cubierto de infinidad de cristalitos brillantes que convierten una rama seca en una especie de ensamblaje de diamantes.”

La Teoría de la Cristalización de Stendhal explica la capacidad psicológica del ser humano para añadir atributos al ser amado cuando, en realidad, no los tiene. Influidos por el estado de "enamoramiento" - que a todos nos queda claro que no es amor- , más coloquialmente conocido como "estado de estupidez".

Leyendo esta mañana un reportaje de Carmen Posadas -que me venía muy a cuento- he descubierto esta maravillosa teoría que ya conocía, pero que no reconocía, con lo cual la he redescubierto. Juegos de palabras a parte, acabo de despejar todas mis dudas y me siento muy feliz - igual un poco imbécil por la pérdida de tiempo, pero lo importante es aprender de los errores-.

¿Cuantos de nosotros no nos hemos sumergido en una relación desastrosa, justificando continuamente la actitud del otro y viendo donde no hay...? Y cuando se nos pasa esa nube densa de infecciosa ceguedad, ¿ quién no se ha dicho: "pero como pude estar con Fulano"? ¡¡Y de Mengano ni hablemos...!!Y la vida se convierte entonces en un incesante fracaso sentimental por no haber basado los cimientos de una relación en hechos reales y pasartela viendo de color rosa un millón de defectos.

Me duele ser tan clara conmigo misma, pero es necesario: ¡Odio mi capacidad de imaginación cuando va en contra mía! Pero al menos puedo intentar recodar esto la próxima vez que me ocurra y no caer en la dulce locura con final amargo.

Todos debemos centrarnos y admitir que los sentimientos y el corazón deben ir regidos por la cabeza y que, como dice Carmen, queda muy bonito -"precioso" diría yo- decir cosas como: <<yo me rijo por mi corazón>>, <<mi corazón sabe la verdad>>, <<sigo los impulsos de mi corazón>>,...cuando la única verdad es que nada mejor que la cabeza funciona para conseguir la verdadera felicidad con coherencia. Nada es más real que enamorarse con la razón. Pero eso no queda muy "precioso", y a nadie le gusta.
Pero lo siento, ya tengo casi 30 años y me paso al bando de usar mi coco-loco- que es loco para lo que merece la pena-.

Un saludo a todos y buen Domingo de paz.

lunes, 21 de febrero de 2011

Haciendo de canguro

Paula es una "personaja" en toda regla, pero lo digo con cariño. Una niña pequeña llena de imaginación, generosidad y respuestas para todo (aunque sean a cada cual más increíbles). Es capaz de darle un giro a cualquier conversación de la forma más original y siempre tiene una opinión para todo.Cada mueble de su casa tiene un uso diferente que para el resto de los mortales y quiere casarse con el esqueleto de su clase: Rodolfo.

Realmente he llegado a quererla,  pero lo he hecho tarde. Ella me quiso desde el primer día.

La primera vez que la vi estaba dormida, después se despertó y se encontraba desorientada. Sé deslizó de la cama frotándose los ojos y salió de su cuarto con los pies descalzos. No la oí. Me asustó cuando la vi aparecer por el pasillo oscuro...Vino corriendo y me abrazó. Desde ese día me quiso.

¿Cómo no quererla?

Su mirada inocente me hace creer, de nuevo, en el mundo...

jueves, 13 de enero de 2011

Cómo saber si te quiere

(Buscar en google "la novia perfecta")

Realmente no hay una fórmula exacta para saber nada sobre los sentimientos. Pero siempre puedes hacerle caso al sexto sentido - más o menos desarrollado- que puedas tener.
Hay un tema que siempre me ha hecho mucha gracia con respecto a las relaciones en el mundo moderno: ¿Cuánto tiempo es "socialmente correcto" para sentir amor y expresarlo? ¿Qué es más importante "decir" o "demostrar"? (cambiemos en lugar de la palabra "decir" por "confesar" o "declarar") ¿La veracidad es inversamente proporcional al tiempo de espera (o como yo digo: "hacerse el duro")? ¿O realmente una persona que ama más - o que ama de verdad- es aquella que tarda más tiempo en amar...?

Es para volverse loco, ¿no? Pero no importa, para eso estoy yo dándole vueltas desde hace varios años. Observando, analizando y contrastando información de diferentes casos reales -incluidos los míos propios-.

"Socialmente correcto", es ser más duro que blando -eso lo sabemos todos por inercia-," más independiente" es sinónimo de "inteligente" (pensar en si mismo antes que en el otro). Hay que ser inteligente, porque las personas así cometen menos errores. Cometer menos errores es ser una persona que comete más aciertos, es "más acertada", "más estable"...Y eso buscamos: estabilidad. Pero la estabilidad es el humo más espeso que existe. Parece pared, pero no es más que una capa que puede atravesarse con una mano o que se puede destruir soplando - me gusta esta analogía: "o dejar que corra el aire"-. La estabilidad no existe. La creamos día a día.

Por tanto, expongo: ¿porqué no amar cuando nos salga hacerlo? ¿porqué no liberarse de la sociedad al menos en lo único que nos hace humanos - el amor-? ¿porqué no aceptar que las cosas comienzan o terminan cuando tienen que hacerlo?...Querido Forrest, "la vida es una caja de bombones...".

Si quieres, juzgame. Quizás ya te has vuelto tan social que no sabes ni quien eres. Pero seguro que alguna vez te lo has planteado...

Cuando queráis un consejo, no me lo pidáis a mi. No se nada. Ni siquiera sé qué haré mañana, porque no existe. Nada existe, solo la vida y la muerte.

Firmado por una escritora aficionada en contra de la realidad medida desde el concepto de "Espacio-Tiempo"

miércoles, 12 de enero de 2011

Preocupación nº 1

...Está vacío
Mi pecho, destrozado está y vacío
En donde estaba el corazón. Ya es hora
De empezar a morir. La noche es buena
Para decir adiós. La luz estorba
Y la palabra humana. El universo
Habla mejor que el hombre...

(José Martí)


Cuando aceptas lo ocurrido, dejas atrás tantas cosas y superas la melancolía, es el momento de pensar en el futuro. Y, entonces, te agobia eso: el futuro y el porvenir.
Pero tengo una certeza: Siempre me preocupará la misma cosa. Solo queda llegar al instante de mi vida futura en el que asuma otra certeza: moriré pronto. Entonces, y solo entonces, empezaré a vivir como tanto anhelo...

Según la pirámide de Abraham Maslow, a mis casi 30 años, yo aun estoy intentando cubrir mis necesidades orientadas a la supervivencia. Es esto muy triste para mi -menos si tengo en cuenta la situación actual-. Y del todo no es esto lo que más me preocupa, sino ¿cuando estaré en la cúspide?

Es mi triste naturaleza ambiciosa la que no me deja vivir del todo, soñar del todo, ser del todo...

domingo, 9 de enero de 2011

SIGNIFICADO Y SENTIDO (estilo libre)

Si no dejo de mirarte
es porque eres el símbolo de todas las virtudes y,
si tienes defectos,
de los defectos que podría soportar.
Perteneciente a un todo que no puede descomponerse,
comprendo que es la primera vez en mi vida que no quiero hacerlo...
Nadie puede.
Y si te descompusiera,
tan solo lo haría en la fantasía
para disfrutar cada una de esas partes...cada día...a cada momento...
y luego volverlas a componer otra vez.
Como un juego...como una manía...
Así te quiero.
Así funciona. Quizás no lo entiendas.No importa...
Todo esto no lo hago solo por el placer de pensarte,
también te recorro como camino hacia mi misma.
Porque lo poco que entiendo de mi
lo reconozco también en ti.
Me haces verlo claro:
Volveré a encontrarme para no olvidarte,
ni olvidarme...ni dejarme...
Y Volveré a descomponerte,
no pararé de conocerte para llegar a mi...
por eso no dejo de mirarte...
Y perdona si te odio a veces,
el odio es, en parte, amor impotente.