miércoles, 21 de septiembre de 2011

Precios

Ahora con el tema este de la crisis, he retomado un tema que me ha rondado muchas veces la cabeza: La certeza de saber que es lo que no quiero.
Es inebitable, al estar en el extrangero, sentirse sola a veces. Aunque conozcas gente, los amigos de toda la vida dejan un vacío insustituible. Y ya no hablemos de lo que se extraña a la familia, por mucho que nos jodan a veces : P ...
Y toda esta bola de personas, que es nuestra mini-sociedad y pensando en la sociedad de la que venimos...y pensando en la crisis...
He dejado atrás a estas personas -es un decir, porque existe el Skype y nunca perderé el contacto-, pero si las he dejado atrás como mundo, como dimensión en la que me desenvolvía. Ellos siguen igual y yo he cambiado. O quizás me da a mi esa impresión...Pero si es cierto que ellos siguen en la linea de sus planes, haciendo lo mismo, con sus mismas voces y expresiones...sus mismas vidas.
Siempre supe que yo no viviría para una hipoteca, ni para casarme en "el momento adecuado", ni para vestirme como se supone que debo hacerlo, ni para aguantarme las ganas...No soy original, ni innovadora. Mucho menos valiente, como me dice alguna que otra buena amiga. Quizás soy una covarde porque no soy capaz de todo aquello, que es lo "normal".
Y, aunque sé lo que no quiero, dudo sobre mis deseos y sobre mi misma...
A veces no sé si hago bien. Pero ya lo he hecho...
Os echo de menos pero, ni siquiera estoy donde debería. A penas es poco. Pero ese poco es mucho, y sé que habrá gente que lo comprenda!
Hipotecas...si yo no quiero eso!nunca quise tener nada que me costara tan caro!